¿La desgracia de las encuestas?

En las últimas décadas el país ha padecido la desesperación de los partidos por elegir a candidatos para ganar elecciones, los criterios son muy simples, se trata de seleccionar a aquellos que garanticen rentabilidad electoral sin tomar en cuenta su posible capacidad para gobernar, como si la administración pública fuera cualquier cosa, las consecuencias para el país por apostar a las encuestas han sido desastrosas.

Aquí las pruebas: a nivel nacional desde Vicente Fox, pasando por Calderón y el presidente en curso Enrique Peña Nieto, en los estados lo más recientes son, los Duarte en Veracruz y Chihuahua, además de Borges en Quintana Roo, sin olvidar a los Moreira en Coahuila y Granier en Tabasco, en los municipios el polémico Layin de San Blas en Nayarit, los Abarca en Iguala Guerrero y el que está en desarrollo en Macuspana, Tabasco, Cuco Rovirosa por citar los casos más escandalosos.

En todos los casos la coincidencia está en la manera de elegirlos, se basan en criterios muy simples, quien está arriba en las encuestas con las variantes “por quien votarías”, “que tanto lo conoces” y “que opinión tienes de ellos”, puntos más que suficientes para determinar la rentabilidad e iniciar la estrategia de posicionamiento, guerra de contraste, campañas negras, mapacheo, persuasión y compra de votos.

El objetivo es uno solo, ganar la elección, tener el poder, controlar el presupuesto, recuperar la inversión, generar las condiciones para el próximo brinco electoral y por supuesto conservar el poder, por el poder. Casi a nadie le importa un proyecto de nación, son muy pocos aquellos que realmente piensan en la situación en que México, los estados y sus municipios se encuentran, la población se ha acostumbrado a medio comer, medio trabajar y medio vivir, porque sus gobernantes solo son imagen, pero no sustancia.

La pregunta es: ¿en donde quedan aquellos que realmente se han preparado en una u otra profesión y han decidido luchar por una causa a través de la política? ¿a poco nadie se ha dado cuenta de la inconsistencia del discurso, la falta de proyectos y soluciones a los grandes problemas que enfrenta la sociedad?

El país está a la deriva, sin viabilidad económica, sin un proyecto de nación, todo esto gracias a las encuestas electorales, las cuales toman formas a partir de campañas que propagan la ambición de poder quienes han usado la política como botín, sin el mínimo interés de enfrentar los retos que realmente representa ser gobierno en tiempos de crisis.

Si los partidos vuelven a cometer ese gravísimo error, seguiremos teniendo un México con políticos región 4, que de ofrecer reparar todos los baches o vender pollitos, tinacos y cemento a bajo costo, pero incapaces de formular una política pública o cómo resolver los grandes problemas de un municipio, un estado o un país.

Es, mi punto de vista.